Festival de Mar del Plata: “Volveremos a las montañas!”, de Andrés Di Tella

Festival de Mar del Plata: “Volveremos a las montañas!”, de Andrés Di Tella

por - Críticas
29 Nov, 2012 11:43 | 1 comentario

No vi tanto cine argentino en esta edición del Festival de Mar del Plata. Un motivo fue la falta de tiempo (estuve sólo cinco días) y, otro, el hecho de que muchas ya las había visto antes. Pensándolo ahora, se me ocurre un tercer factor que me hizo no verlas y que considero potencialmente más […]

No vi tanto cine argentino en esta edición del Festival de Mar del Plata. Un motivo fue la falta de tiempo (estuve sólo cinco días) y, otro, el hecho de que muchas ya las había visto antes. Pensándolo ahora, se me ocurre un tercer factor que me hizo no verlas y que considero potencialmente más preocupante: me estoy agotando un poco del cine nacional. Tal vez esta andanada de estrenos de los últimos meses (van 130 en el año de los cuales ¡46! se estrenaron en los últimos tres meses, a razón de 3,5 por semana) me haya hecho empezar a perder la paciencia, a convencerme cada vez más que muchas películas se hacen sólo por el negocio que implica hacerlas, y que cada vez hay menos creatividad, originalidad e interés en ella. Si a uno, que se dedica a esto y que ha venido siguiendo casi película a película la evolución del cine nacional en los últimos 20 años le pasa ésto, ni quiero imaginar lo que le sucede al espectador común.

Pero sí, había visto algunas antes, otras comenté en las entradas previas (bah, solo una, FANGO, de José Campusano) y me perdí muchas de las que me hablaron bastante bien. Una tarde, sin embargo, por curiosidad, me fui a ver VOLVEREMOS A LAS MONTAÑAS!, un documental de poco más de 50 minutos dirigido por Andrés Di Tella que estaba medio escondido en la programación: fuera de competencia alguna, como función especial de la sección autores. Es un documental, entiendo, que se emitirá en breve por el canal Encuentro, y tal vez el realizador de FOTOGRAFIAS no lo considera dentro del “cuadro principal” de su obra.

Sin embargo, fue para mí una de las joyitas del festival (decir “revelación” no tiene sentido, Andrés es ya un viejo conocido del cine nacional), un documental que narra lo que fue la experiencia del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella, conocido como CLAEM, laboratorio de experimentación musical que estuvo activo durante los años ’60 para cerrar en 1971, y por el que pasaron profesores (fijos o invitados) como Aaron Copland, Olivier Messiaen, Bruno Maderna, Iannis Xenakis, Umberto Eco. Entre lo encargados locales de la institución estaban Alberto Ginastera, Gerardo Gandini y Pola Suárez Uturbey, entre otros.

Pero el filme no cuenta la historia de manera convencional, sino que Di Tella arma una reunión de ex alumnos en los que ellos vuelven a Buenos Aires (son de toda América Latina), recuerdan anécdotas del Centro, pasean por la ciudad y recorren lo que fue el lugar (que hoy ya no existe) y, además, colaboran con la presentación de obras experimentales suyas que hace un grupo de jóvenes músicos, cuyo climax será la presentación de la pieza que da título al filme, que fue censurada en su momento, en 1968.

El documental logra humanizar la experiencia, y a través de eso, ponernos en contacto con lo que fue ese mundo, fuera del registro del documental clásico. Di Tella, que aparece un poco como investigador de ese pasado familiar (la breve charla con Torcuato, su padre, termina con una frase desopilante) va llevando a los personajes a compartir emociones y experiencias, de manera si se quiere desorganizada, pero muy íntima y personal. De esa manera, no sólo transmite lo que fue el lugar en cuanto a centro de experimentación y vanguardia sino que permite ponernos en la piel de los que pasaron por ahí y que hoy lo recuerdan con emoción, nostalgia y cariño.

Tal vez, para Di Tella, VOLVEREMOS A LAS MONTAÑAS! sea un filme menor, menos ambicioso que otros suyos, pero esa pequeñez y discreción es la que lo ennoblece aún más. Tal ve sea una historia chiquita contada de manera chiquita, pero sus repercusiones terminan siendo enormes, al punto que uno no puede evitar preguntarse si, de alguna manera, “volveremos a las montañas”, si existe la posibilidad a futuro de pensar la cultura de esa manera tan radical y vanguardista. Una hermosa película.